El camino del control emocional es un sendero nunca resuelto, y día a día debemos ser consciente de ello.
Normalmente trato de no rechazar acción en los niveles más bajos que juego, y conforme van subiendo los niveles lo mismo sucede con la exigencia de mis criterios de selección de mesas. Ayer me encontraba jugando NL1K vs un jugador de Italia (éso debería darles una pista), y contra un semi-fish en NL400. De repente, tuve acción en 3 mesas más. Y todos conocen mis “talentos” para jugar multimesas en Heads Up… no son precisamente los mejores. Aún así, y mientras se iba desarrollando la acción, me vi tentado a no abandonar ninguna de las mesas: Grueso Error. En menos de 30 minutos, y luego de un día que no venía bien, sufrí un duro golpe. Creo que uno de los días más duros desde que juego al poker.
Sorpresivamente, no me afectó demasiado. Sé que en otro momento hubiera sido mucho más difícil. Tengo el bankroll necesario para hacerle frente, pero sin dudas, sufrir pérdidas de esta magnitud no es muy emocionante, es más bien depresivo. Sin embargo, creo que es algo a lo que hay que acostumbrarse si queremos jugar cada vez más arriba, al menos hasta un límite “x” que nos hayamos propuesto, lo cual a menudo ha sido para mí un obstáculo, sobre todo por cuestiones culturales, imagino. - leer Nota Completa






